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La verdadera venganza de Moctezuma: Triángulo de Amor Bizarro.
Triángulo de Amor Bizarro es un grupo influenciado por el noisepop y el punk; la banda está considerada “The Next big Thing” del indie-rock en su país, opinion que compartimos y comprobamos en su presentación del pasado lunes 21 de septiembre; hacia mucho tiempo que no se veía esa energía y actitud sobre el escenario...y esas guitarras, ¡Esas guitarras shoegazers! Pero días después teníamos un dilema: ¿Adónde llevarlos de paseo para grabar su cápsula de REC en noiselab.tv? Nuestra primera opción fue el Mercado de Sonora, lugar muy con la estética que maneja la banda en el arte de su disco, pero ante su solicitud de comer algo “bien exótico”, decidimos irnos al extremo y ofrecerles una comida prehispánica en pleno centro de la Ciudad de México. Llegamos unos minutos antes, y Mijangos pidió unas entradas que consistían en un plato de chapulines fritos con guacamole y tortillas, con sus respectivas cervezas y cocas frías. Cuando el grupo llegó, ya no había insectos, pero si salpicón de venado y pulque. La plática comenzó muy amena y los tíos le entraron a todo, aunque la chica tardó en animarse a probar los gusanos de maguey...¡tan ruda que se ve en el escenario! Bueno, es linda. El chef del lugar no dejaba de llevar cosas raras: flores con atún, escamoles (huevecillos de hormiga) y nosotros, intentando convencerlos de que no era nuestra dieta diaria: también comemos tacos, hamburguesas, pizza y pollo con curry. El mezcal comenzó a correr, pero no como debiera haber sido, por que el grupo tenía una entrevista de radio programada y ya le temían al tráfico de la Ciudad de México, además, algo se celebraba por ahí: había gente rindiendo culto en altares extraños, policías de tránsito hablando por celular y más cuadros bizarros que sólo puedes ver en la calle de Regina. En el camino, el tecladista/guitarrista nos confesó que la primera vez que se subía a una avión, fue para venir a México en esta ocasión. Para rematar, no podíamos dejar de traerlos a conocer las oficinas de noiselab, y aunque fue una visita muy breve, el grupo se la pasó viendo revistas, algunos de los discos que noiselab ha editado y nosotros por nuestra parte, los hicimos prometer que volverían muy pronto.












